Aprender a escuchar a veces es de valientes, pues muchas veces queremos hacernos los sordos  ante las verdades que nos asustan.

Quizás bebiendo algún brebaje logremos sanar los miedos, que viejas heridas no provocaron. Un té de limón para limpiar una alma que el sufrimiento ha ensuciado.

Tal vez sea bueno olvidar  esa vieja aceña que tan tristes recuerdos apremia y dejar de atropar esos viejos sentimientos, que ya ni valen la pena…

Debemos olvidar  eso malo que  ayer nos hirió y mirar hacia adelante siempre en la esperanza de un nuevo amor.

Silvia.

Aquí el reto de los lunes de esta semana, espero y les guste.

 

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