A su alrededor todos se preocupaban por conseguir los recursos materiales, a ella solo le interesaban los recursos que podía desarrollar en su interior; los demás ponían ante todo su imagen , tener las mejores fotos en sus redes sociales, ella prefería  preocuparse por como  se veía a si misma y fotografiar a las aves, el cielo ,cuando podía el mar. 

    Le había tocado florecer en una sociedad fría, en donde sólo importaban cosas sin importancia, donde la mentes jóvenes estaban en la tecnología  destructiva y  sus cuerpos en vicios. Ella descubrió un nuevo mundo en los libros, en la naturaleza, en la gente, un mundo que no parecía tan frio, por el que valía la pena enseñar los mejores colores.

   En su camino ella encontró a otras flores, que habían decidido no dejarse morir en el abrasador invierno, pero crecían con miedo, terror a ser exterminados por ser diferentes, se habían cubrido de escarcha para no ser señaladas, aunque en su interior fueran las mismas. Ella se apenaba por ellas y por todos aquellos que parecían destinados al jamás despertar. 

Silvia Contreras. 

Más dibujos en @silvian_art, en instagram. 

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