Dios está vivo. Muchos aun lo dudan y lo rechazan. Pero yo lo veo en todo, todos los días. Lo veo en los colores de las aves, lo veo en el cielo azul, lo veo en la inocencia de los niños, lo veo en mi, pues cada cosa buena que hago es gracias a él y a sus enseñanzas; lo veo en cada ser humano , pues hasta la más pequeña célula que nos compone es perfecta, cada parte de nuestro cuerpo interactua como debería hacerlo, y en cada persona sucede lo mismo y así mismo todos somos únicos, con diferencias que nos hacen especiales, solo eso debe ser un milagro. 

    Como no creer en Dios, si él nos busca, él más grande es misericordioso y nos ama a pesar de nuestros defectos. Cada uno tiene un poco de él, la conciencia es una prueba, de que es él está vivo y nos aconseja. Él es justo y por eso podemos elegir, quedarnos con él o huir, negando la más grande verdad que todos conocemos y queremos evitar. ¡Dios está vivo! y no sólo eso, él nos ama y nos conoce como nadie más. 

   Silvia Contreras. 

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