Para ellos el sol se ha escondido  y no regresará más la luz. La fuerza de la naturaleza los ha tomado por sorpresa, ya es muy tarde, no hay nada que hacer. Nada más oscuro, más terrorífico que sentir la muerte sobre ti no pudiendo huir, ellos estaban atrapados en la pobreza, en la desesperanza ¿nadie oía sus gritos, sus lamentos? Mi alma hoy los escucha y se lamenta con ellos. 

     Tormentas de desesperación los han atacado y nadie va a salvarlos. Ahogados por las aguas del mar, que al igual que sus lágrimas eran saladas y no podían contenerlas más. 

     Niños, ancianos, mujeres y hombres, sus corazones no laten más, su ida ha sido tan rápida como oscura. ¿Alguien más ha pensado en lo que hay detrás de las cifras por las muertes y daños? Detrás esas cifras habían vidas, habían sueños que ya no se van a cumplir, en su partida han dejado pena, dolor inimaginable, ¿Cuantas madres quedaron sin hijos?, ¿cuantos hijos sin sus madres? . 

    Que sus gritos no sean ignorados, que nos toquen el corazón y nos obliguen a ponernos en su lugar, solo así podríamos comprender un poco por los que pasan hoy. Oremos por un poco de  paz y resignación para su espíritu.

Pd:  Mis letras hoy son para todos los seres humanos que nos dejaron en el huracán Matthew, el que aún deja estragos en el Caribe. Sólo en Haití van más de 800 muertos. 

Silvia Contreras. 

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